6 razones por las que conejos y cobayas no deben vivir juntos

15 abril 2018
Ana Fernández

Mucha gente cree que conejos y cobayas son especies que pueden convivir en el mismo espacio (parque, jaula…) sin problema alguno dadas las similitudes en su alimentación y forma de vida, e incluso hay quien cree que un conejo (o cualquier otra especie) puede sustituir la compañía de otra cobaya cuando hablamos de que una cobaya no debe vivir sola por tratarse de un animal gregario (que vive en grupo y es altamente sociable).

Sin embargo, la realidad es muy distinta, pues son muchos los riesgos que implica para una cobaya la convivencia con un conejo. El objetivo de este artículo es informar, concienciar y disuadir de este tipo de cohabitación interespecie.

 

 

1- Bordetella bronchiseptica

Se calcula que aproximadamente el 80% de los conejos son portadores de la bacteria Bordetella bronchiseptica, la cual resulta inofensiva para los conejos pero pueden contagiarla a las cobayas, provocándoles infecciones respiratorias muy graves. Perros y gatos también pueden ser portadores sin manifestar ningún tipo de síntoma.

Si estas infecciones no son tratadas a tiempo por un/a veterinario/a especialista en animales exóticos, pueden resultar mortales para la cobaya.

 

2- Estrés

Los conejos pueden estresar a las cobayas al intentar copular con ellas (recordemos que los conejos son animales con un gran impulso sexual al alcanzar la madurez) o al intentar jugar con ellas, ya que conejos y cobayas no comparten el mismo concepto de diversión.

 

3- Agresiones

Dado que tienen más fuerza, los conejos pueden agredir gravemente a las cobayas al jugar o al intentar copular con ellas. Esto provoca mucho estrés a la cobaya, tal y como ya hemos mencionado anteriormente, además de daños físicos que pueden llegar a ser muy graves (mordeduras, heridas…).

Cobaya agredida por el conejo con el que convivía cuando este intentó aparearse con ella.

 

4- Alimentación

A pesar de que tanto conejos como cobayas son herbívoros y su dieta se basa en el heno, las cobayas necesitan una dieta más rica en vitamina C dado que su organismo no es capaz de producirla por sí mismo y su déficit implica el riesgo de desarrollar escorbuto. Esto conlleva que las cobayas deben consumir verduras y frutas ricas en ácido ascórbico (vitamina C) y que su pienso/alimento balanceado debe ser formulado específicamente para cobayas con el objetivo de que exista la garantía de que esté enriquecido con esta vitamina y otros nutrientes necesarios para su especie. Si quieres aprender más sobre la alimentación de la cobaya, haz clic aquí.

Por otro lado, los conejos son animales que comen el pienso muy rápidamente, mientras que las cobayas lo ingieren con más calma. Si conejos y cobayas viven juntos, existe el riesgo de que el conejo deje con poco o ningún alimento a la cobaya.

 

5- Lenguaje

Conejos y cobayas son especies distintas, por lo que hablan lenguajes distintos y no se entienden entre ellos. Una clara evidencia de esto es que los conejos interactúan con un lenguaje principalmente corporal (saltos, golpes…), mientras que las cobayas se comunican mayormente a través de un lenguaje sonoro (tienen un amplio repertorio de sonidos).

Esto implica que una cobaya que conviva únicamente con un conejo (o con cualquier otra especie excepto la suya) seguirá sintiéndose sola al no tener la compañía de al menos otra cobaya.

 

6- Actividad física

Ambas especies necesitan mucha actividad física para mantenerse saludables. Sin embargo, los conejos son animales mucho más activos físicamente, mientras que las cobayas son animales más serenos y que necesitan más tranquilidad.

 

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