Cómo usar mantas polares como suelo para cobayas y no fracasar en el intento

22 abril 2018
Ana Fernández

Seguramente en más de una ocasión has visto en internet imágenes y vídeos de cobayas cuyo recinto parecía tener como suelo una especie de manta y has pensado «¿es posible usar mantas como suelo para cobayas y que eso sea higiénico y saludable?». La respuesta es sí y, de hecho, es la opción más limpia, sana, económica y ecológica del amplio abanico de opciones que existen a la hora de elegir el suelo para el recinto de nuestras cobayas.

El caso es que, en un momento dado, algunas personas intentamos probar este método que a priori puede parecer tan sencillo: nos aventuramos a comprar cualquier manta y simplemente la disponemos como suelo del recinto. ¿Qué ocurre después? Pues que nos horrorizamos al darnos cuenta de que la orina no se absorbe y los excrementos parecen multiplicarse, además de dejar manchas en la manta y que la manta desprende rápidamente mal olor.

El motivo de esto es que no cualquier tipo de manta es válido y que la manta que se vaya a usar para tal fin debe ser preparada y dispuesta de un modo determinado para poder ser usada como suelo en el recinto.

¿Quieres saber cuáles son las claves para usar mantas polares como suelo para tus cobayas y no fracasar en el intento? Entonces sigue leyendo.

 

 

Beneficios de las mantas polares como suelo

  • Económico: No hay que estar comprando sustratos/lechos continuamente, sino que con tener 3-4 mantas polares y 3-4 toallas de algodón o de microfibra para disponer por debajo (en su defecto también se pueden usar empapadores), es más que suficiente para ir alternando durante al menos un par de años.
  • Fácil de limpiar: Solo hay que barrer los excrementos un par de veces al día (mañana y noche) y hacer una colada cobayil al final de la semana utilizando únicamente un detergente sin perfume (nunca con suavizante).
  • Higiénico: Si se sigue la rutina de limpieza anteriormente mencionada, la manta no desprende mal olor. En cuanto a la cobaya, esta no está en contacto directo con la humedad.
  • Ecológico: No se están generando tantos desechos como en el caso de los sustratos/lechos. Además, si en primavera y verano no se usa la secadora para secar las mantas y toallas, es un sistema aún más ecológico.
  • Saludable y cómodo: La tela polar se mantiene seca durante mucho más tiempo dado que la humedad pasa hacia abajo, por lo que ayuda a prevenir la pododermatitis y, al ser tan suave, hace que las cobayas también se sientan más cómodas. Por otro lado, al no desprender polvo, resulta un método aún más saludable al ser respetuoso con el sistema respiratorio de la cobaya.
  • Decorativo y personalizable: A la hora de comprar las mantas se puede elegir entre una amplia variedad de estampados, lo cual es genial si te gusta hacer decoraciones temáticas del recinto de tus cobayas (Halloween, Navidad…).

 

Cómo elegir y preparar las mantas polares

  1. Las mantas que necesitamos podemos encontrarlas en la sección de hogar de supermercados y centros comerciales, en bazares asiáticos o en tiendas especializadas en telas. Deben ser mantas polares 100% poliéster y preferiblemente anti-pilling (anti-bolas, anti-bolitas, anti-pelotas, anti-pelotillas, anti-pelusas, anti-pelusillas…). Evita las mezclas de cualquier tipo, como por ejemplo la de poliéster y lana.
  2. Las mantas polares nuevas tienen una barrera protectora que impide que el líquido sea absorbido por la tela. Para eliminarla, es necesario repetir el proceso de lavado en la lavadora (con agua caliente y solo con detergente sin perfume) y secado entre 3 y 5 veces. Es importante no usar nunca suavizante cuando se laven las mantas de nuestras cobayas ya que este restaura la capa protectora, impidiendo así la absorción del líquido.
  3. Debemos probar la absorción de la manta polar una vez esté seca vertiendo una pequeña cantidad de agua sobre ella. Si vemos que se absorbe rápidamente, entonces está lista para usar como suelo en el recinto de nuestras cobayas. Si por el contrario el agua queda en la superficie, es necesario repetir el proceso de lavado y secado al menos una vez más.

 

Cómo disponer las mantas polares en el recinto

  1. En primer lugar, debemos colocar 1 o 2 capas de un material absorbente en la base del recinto, el cual puede ser:
    • Toalla de algodón o toalla de microfibra (esta última es más absorbente) – reutilizable
    • Funda protectora de muebles tipo U-HAULreutilizable
    • Empapador para perritos – 1 solo uso
    • Empapador/protector de cama para personas con pérdidas de orina – 1 solo uso
  2. Por último, colocamos por encima la manta polar que hemos preparado previamente para ser usada como suelo, ¡y listo!

En el caso de que tengas máquina de coser y sepas usarla, también puedes coser una toalla o funda protectora de muebles tipo U-HAUL con dos mantas polares para hacer unos liners. Esto lo puedes hacer siguiendo la siguiente disposición:

[ manta polar  +  material absorbente  +   manta polar ]

Y siguiendo esta estructura puedes crear no solo suelos, sino también almohaditas, camitas o túneles como estos:

    

¡Da rienda suelta a tu creatividad y busca la combinación que mejor se adapte a ti! Cuéntanos tu experiencia con las mantas polares en los comentarios.

 

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