REPRODUCCIÓN

Contraindicaciones y riesgos

Si estás pensando en hacer criar intencionalmente a tus cobayas, debes saber que el proceso de embarazo, posparto y crianza implica una serie de contraindicaciones y riesgos importantes. Es por estos que te instamos a que NO lo hagas:

  • 1 de cada 5 hembras embarazadas muere: El embarazo es muy difícil en cobayas, pues alrededor de un 20% de las cobayas embarazadas mueren durante el parto aunque reciban supervisión por parte de un/a veterinario/a especialista en animales exóticos. Según la Asociación de Criadores de Conejos Americana (ARBA), 1 de cada 5 hembras embarazadas muere. De las que sobreviven al proceso de gestación, un elevado porcentaje lo hace con consecuencias serias o graves para su salud o desarrolla complicaciones de gravedad en el posparto que pueden llegar a acabar con su vida en los días o semanas siguientes al alumbramiento.
    El hecho de que el embarazo sea tan peligroso en cobayas se debe a que, a diferencia de en otros roedores como por ejemplo los ratones o los hámsteres, las crías de cobaya nacen muy desarrolladas (esto implica que exigen más nutrientes, espacio y energía al cuerpo de su madre), lo cual complica el embarazo y el parto al contribuir a problemas como la toxemia, la hipocalcemia, un prolapso uterino...
    Por todo esto, todo embarazo y posparto debe tener un seguimiento por parte de un/a buen/a veterinario/a especialista en animales exóticos, al igual que un embarazo humano necesita seguimiento médico especializado para evitar problemas de salud derivados y reducir el riesgo de muerte de la madre y del bebé o bebés.
    Si no puedes o no quieres proporcionarle esta asistencia y aún así haces criar a tus cobayas, debes saber que estás poniendo en serio riesgo la salud y vida tanto de la madre como de las crías, lo cual es un acto terriblemente irresponsable.
  • Ciertas edades, condiciones físicas, enfermedades y estilos de vida aumentan los riesgos: Las cobayas que estén en alguna de las siguientes situaciones no deberían criar, ya que de hacerlo se trataría de un embarazo de alto riesgo:
    • Edad inferior a 6 meses.
    • Edad superior a 7-8 meses de edad y no haber dado a luz previamente*.
      *Esto se debe a que la pelvis de la cobaya consta de 3 huesos (ilion, isquion y pubis), los cuales se unen en una articulación cartilaginosa llamada sínfisis que, antes de dar a luz, se afloja dejando un espacio de unos 2-3 centímetros de ancho para que las crías puedan salir. Si la hembra no ha dado a luz antes de los 7-8 meses de edad, la sínfisis se solidifica (distocia), lo cual implica que un embarazo más allá de esa edad conlleva un riesgo tanto para la vida de las crías como de la madre, porque no logran salir por el canal de parto. Para más información sobre la fisiología de la cobaya (edad, peso, sistema óseo...), haz clic aquí.
    • Edad superior a 2 años.
    • Condiciones físicas como infrapeso, sobrepeso, obesidad, embarazo previo reciente, más de dos embarazos en un año (si no existe un control de natalidad, pueden llegar a tener hasta 5 embarazos en un solo año)...
    • Problemas de salud como diabetes, problemas cardiovasculares, problemas renales, problemas autoinmunes...
    • Alimentación, alojamiento y/o cuidados incorrectos.
    En el caso de una cobaya que ha llegado embarazada a nuestras vidas y se encuentra en alguno de estos casos, tanto el embarazo, parto y posparto deben ser muy especialmente supervisados y asistidos por un/a buen/a veterinario/a especialista en animales exóticos debido al alto riesgo que existe.
  • La falta de información y de los recursos necesarios pone en juego la vida de las cobayas: Debes estar preparado/a y contar con los exigentes conocimientos, capacidades y recursos necesarios, los cuales no son pocos ni mucho menos sencillos:
    • Cuidados y medidas especiales que se deben tomar durante el embarazo y el posparto.
    • Cuidados y necesidades de la hembra en el posparto.
    • Cuidados y necesidades de las crías en sus primeras semanas de vida.
    • Sexado de las crías.
    • Edad a la que deben separarse las crías macho en un recinto aparte (porque hay que recordar que los machos pueden embarazar a su madre o hermanas a partir de las 3 semanas / 21 días de vida).
    • Clínica veterinaria de exóticos cercana para realizar un seguimiento de todo el proceso de embarazo, parto y posparto y proveer asistencia de urgencia en caso de necesitarse.
    • Recursos económicos, temporales y espaciales para mantener y cuidar a todas las cobayas (una cobaya puede dar a luz en un mismo parto a entre una y seis crías o incluso más, siendo el mayor registro catorce).
    • ...
  • La dificultad o imposibilidad de asegurar un futuro ético y responsable a las crías: Por último, decir que si pretendes hacer criar intencionalmente y posteriormente vender o dar en adopción a las crías, esas cobayas estarán ocupando el lugar que podrían ocupar cobayas que están en refugios o protectoras esperando una familia que les dé un hogar definitivo. Teniendo en cuenta lo saturados y desbordados que están los refugios y protectoras, es bastante desconsiderado e irresponsable hacer criar animales por capricho cuando al hacerlo se está perjudicando a otros animales. Si estás pensando algo como "pero donde vivo no hay cobayas en adopción" a modo de excusa, esta no es una justificación ética ni coherente, pues el lugar que ocupa una de las crías de tu cobaya podría ocuparlo un conejo, un hámster o incluso un perro o gato que está esperando adopción en uno de estos centros.
    Si por el contrario tu plan es quedarte las crías, debes asegurarte de que cuentas con los recursos necesarios para cubrir las necesidades de todas ellas. Esto implica espacio suficiente y recintos apropiados para separar machos de hembras y así evitar la cría endogámica (entre parientes) y descontrolada, recursos económicos para garantizar una alimentación, alojamiento, cuidados y asistencia veterinaria especializada en animales exóticos...
Contraindicaciones y riesgos del embarazo de la cobaya

En resumen: SI AMAS Y RESPETAS A LOS ANIMALES, NO LOS HAGAS CRIAR.
Si quieres más cobayas, puedes afrontar los gastos económicos y proporcionarles los recursos necesarios en cuanto a alojamiento, alimentación, cuidados y asistencia veterinaria especializada en exóticos, ADOPTA EN UN REFUGIO O PROTECTORA*.
Y si no cuentas con estas posibilidades y recursos, espera a que tu situación sea la apropiada. igual que no está bien tener hijos si no tienes los recursos y estabilidad necesarios, tampoco lo está incorporar animales no humanos a tu familia. Son vidas, no juguetes, y no es justo que sufran por anteponer nuestros deseos individuales a su bienestar.

*Puedes consultar aquí nuestro listado de asociaciones, protectoras y refugios donde puedes encontrar cobayas en adopción en España.

Sexado

Sexar correctamente a nuestras cobayas resulta trascendental a la hora de prevenir embarazos no deseados y de evitar la cría descontrolada o endogámica (entre parientes). Asimismo, también nos permite darle a nuestra cobaya todos los cuidados específicos de su sexo y a entender mejor su comportamiento (dominancia, territorialidad, celo…).

El sexado se puede hacer a cualquier edad, aunque en las dos primeras semanas de vida resulta más difícil confirmar el sexo del animal dado que el aparato reproductor está apenas desarrollado y por lo tanto es más fácil llegar a una conclusión equivocada. Lo ideal es hacerlo al final de la segunda o comienzos de la tercera semana de vida, ya que a partir de las tres o cuatro semanas (3 semanas en el caso de que las crías estén normales y sanas o 4 en el caso de que necesiten una prolongación de su lactancia y siempre y cuando no se presenten episodios de intento de monta) los machos deben ser separados de su madre y hermanas para evitar la cría endogámica (entre parientes).

Existe un método tradicional de sexado conocido como el método de la Y o I que, usado como única técnica de sexado, lleva fácilmente a error. Es por ello que el sexo del animal debe confirmarse en un/a veterinario/a especialista en animales exóticos (un/a veterinario/a sin especialidad podría confundirse si no tiene conocimientos sobre la fisiología de las cobayas).

Es importante mencionar que, en los criaderos y las tiendas de animales, con mucha frecuencia se equivocan a la hora de sexar los animales, dado que los ponen a la venta a edades muy tempranas y por lo general poseen unos conocimientos bastante reducidos sobre cada especie animal que tienen en venta.

Hechas estas aclaraciones previas, procedemos a explicar cuáles son las características físicas distintivas de machos y hembras, pero recordando antes que el sexado ha de hacerse siempre con delicadeza y suavidad para evitar causar daños físicos o estrés innecesario al animal (¡piensa que a ti tampoco te gustaría que te toqueteasen ahí abajo!):

  • Machos: Si se presiona suavemente justo encima de la zona genital (la cual también puede parecer tener forma similar a una Y, aunque sería más parecida a una I, siendo el pene el puntito), el pene sobresaldrá y se apreciará fácilmente. Si no se hace esto, uno no se puede dejar engañar por las apariencias, ya que en ocasiones (sobre todo en el caso de los machos más gorditos y mayores), a simple vista puede parecer que no hay pene pero en realidad está escondido entre los pliegues de la piel. Es por ello que, solo presionando la parte superior, podremos apreciar realmente si se trata de un macho o una hembra. Además, si se trata de un macho no castrado de más de 2 o 3 meses, los testículos se pueden apreciar fácilmente como dos abultamientos a ambos lados del pene.

Cobaya macho

  • Hembras: La apertura genital posee forma de Y, y sobre ella se encuentra un pequeño abultamiento (el clítoris) que puede llevar a confusión y hacer creer que se trata de un pene. La vagina está cerrada por una membrana, la cual se disuelve durante el celo (el cual tiene lugar cada 15-17 días y tiene una duración de 24-48 horas) y el parto y, posteriormente, se regenera.

Cobaya hembra

Celo y apareamiento

La cobaya hembra tiene el celo (es decir, el periodo temporal en el que es sexualmente receptiva) cada 15-17 días (unas dos veces al mes aproximadamente), y este tiene una duración de unas 24-48 horas.
A diferencia de los humanos, los primates, los murciélagos, las musarañas elefante, los perros, los cerdos, las vacas o los caballos, las cobayas no tienen menstruación; por lo que de detectarse cualquier sangrado en su zona genital (tanto en hembras como en machos), debe acudirse lo antes posible a un/a veterinario/a especialista en animales exóticos, ya que se trata de una anormalidad.
Tal y como explicamos en el apartado anterior, la vagina de las cobayas está cerrada por una membrana que se disuelve durante el celo y el parto y, posteriormente, se regenera; por lo que un claro signo de su receptividad sexual (celo) es la ausencia de este tejido. Además, también puede haber un ligero enrojecimiento de la zona genital durante este periodo.

Cobayas copulando

Es importante decir que es IMPOSIBLE detectar cuándo comienza y cuándo termina el celo exactamente, aunque sí es usual que la cobaya manifieste comportamientos propios del celo (inquietud, ansiedad, hiperactividad...) en algún momento de esta fase.
También es imprescindible decir que el apareamiento de las cobayas es muy rápido, por lo que aunque una persona pueda pensar ingenuamente que se puede prevenir un embarazo simplemente vigilando a hembras y machos con la intención de intervenir ante el menor intento de monta, la cópula se puede producir en un mínimo y rápido descuido. Es por ello que el único modo de evitar la cría es separar machos de hembras de forma permanente en recintos independientes, o bien castrar/esterilizar en un/a veterinario/a especialista en animales exóticos a macho/s o hembra/s (según el número de cobayas que vivan juntas y sus sexos).

Posibles combinaciones de convivencia segura en cobayas

En el ritual de apareamiento de las cobayas, tan pronto el macho detecta que la hembra está en celo, comenzará a intentar llamar su atención insistentemente ronroneando y bailoteando (esto es, meneando su trasero de forma serpenteante u oscilante) frente a ella con la cabeza agachada, igual que cuando marcan territorio. Seguidamente intentará perseguirla insistentemente para montarla, lo cual puede resultar muy estresante para una hembra que no quiera aparearse.
Si la hembra es receptiva a su propuesta, le responde con chillidos fuertes y, si no, escapa del macho, chasquea los dientes demostrando enfado e incluso puede llegar a morderle u orinarle en la cara si el macho se pone muy pesado.
Una vez terminada la cópula, con muy alta probabilidad se producirá el embarazo.

Datos clave sobre el celo y apareamiento de la cobaya

Embarazo

¿Cómo saber si una cobaya puede estar embarazada?

  • Si una cobaya macho y una cobaya hembra conviven juntos sin estar esterilizado alguno de ellos, existe un riesgo muy elevado de embarazo, especialmente si de pronto el macho deja de insinuarse frente a la hembra pasando a mostrar indiferencia ante ella.
  • Si una cobaya hembra ha sido comprada en un criadero (legal o ilegal) o tienda de animales o bien ha sido rescatada sin ningún tipo de garantías respecto a su estado de salud, existe un riesgo elevado de embarazo. Por desgracia, es extremadamente común que las cobayas hembras procedentes de criaderos (tanto legales como ilegales, pero especialmente en este último caso) o tiendas de animales estén embarazadas debido a una falta de formación, interés y prevención por parte de las personas al cargo de dichos negocios.
  • Un indicio de embarazo es que la cobaya empiece a comer y beber más de lo normal y/o que comience a ganar mucho peso en poco tiempo a la vez que su abdomen adquiere progresivamente una forma pronunciada de pera.
  • Es importante salientar que la hembra no muestra signos de embarazo durante las primeras semanas de gestación.
  • Con todo, el único modo de confirmar de forma segura el embarazo es en un/a veterinario/a especialista en animales exóticos, por lo que si existe algún riesgo (por pequeño que sea) de que tu cobaya esté embarazada, acude cuanto antes a uno para confirmar su gravidez y comenzar a darle el seguimiento y cuidados necesarios lo antes posible.
Cobayas embarazada (izquierda) y no embarazada (derecha)

¿Cuánto dura el embarazo de la cobaya?

  • El embarazo de la cobaya dura entre 58 y 73 días, o lo que es lo mismo, entre 9 y 10 semanas (unos 2 meses y medio).
  • Cuantas más crías sean en la camada, menos días durará el embarazo, tendiendo a una duración de 60 días (o incluso menos) en lugar de a 70.

¿Cuántas crías nacen del embarazo de la cobaya?

  • De un mismo embarazo pueden nacer entre 1 y 6 crías o incluso más.
  • La media de cobayas por camada está en 3 crías.
  • Un dato curioso es que el máximo número de crías registrado para una cobaya es nada más y nada menos que 14.
  • Antes de decidir criar, asegúrate de que puedes mantener una camada numerosa sin restar calidad de vida a ninguna de las cobayas.
  • Cuanto más numerosa sea la camada, más riesgos existen en el embarazo, por lo que es imprescindible que un/a veterinario/a especialista en animales exóticos identifique tempranamente el número de crías.
Crías de cobaya

¿Qué necesidades, alimentación y cuidados requiere una cobaya embarazada?

Una vez confirmado el embarazo, es fundamental que empieces a adaptar el alojamiento, alimentación y cuidados de la cobaya gestante siguiendo las siguientes pautas de seguridad:

  • Alojamiento: El alojamiento debe cumplir con los requerimientos básicos explicados en la sección ALOJAMIENTO y, a mayores, se deben tener en cuenta estas medidas especiales:
    • Se debe separar a la hembra embarazada de cualquier otro macho (indiferentemente de su vínculo afectivo o familiar -padre, hermano, hijo...- con él) antes de los 50 días de embarazo.
    • En cambio, sí puede convivir con otras hembras con las que se lleve bien. Según la cobaya en concreto, tal vez sea mejor dejarla sola o en cambio ponerla en compañía de otra hembra o hembras con la/s que tenga buena relación. En este último caso, la/s otra/s hembra/s puede/n permanecer con la madre durante todo el proceso de embarazo, parto y posparto, ya que es común que las hembras ayuden en la crianza de las crías de otras cobayas.
    • El alojamiento debe ser lo menos estresante y más cómodo, saludable y seguro posible (evitar ruidos o luces fuertes, temperatura ambiente entre 18-24ºC, evitar viajes o cambios en la rutina o recinto, no tomarla/agarrarla si no es estrictamente necesario, mantener la limpieza en su recinto...), ya que un entorno estresante contribuye a las complicaciones y aumenta los riesgos.
    • Es importante recordar que las cobayas no construyen nidos, a diferencia de otros roedores, por lo que resulta especialmente trascendental disponer en el recinto un suelo suave y mullido y un lugar donde pueda esconderse y tener privacidad.
  • Alimentación: Es especialmente importante que la alimentación cumpla con los requerimientos básicos explicados en la sección ALIMENTACIÓN (algo que es siempre importante, pero lo es aún más en el embarazo), ya que cualquier error nutricional podría desencadenar consecuencias fatales para la madre y/o las crías (más información en ¿Qué complicaciones pueden darse en el embarazo?). Asimismo, deben tenerse en cuenta las siguientes medidas especiales:
    • Evitar los vegetales* (verduras, frutas y plantas) diuréticos o con propiedades abortivas, ya que pueden provocar un aborto o malformaciones en las crías. Algunos de ellos son: abedul, albahaca, bolsa de pastor, caléndula, cardo mariano, diente de león, espino blanco, estragón, frambueso, hibisco, hierba de San Juan, hinojo, lavanda, llantén mayor, llantén menor, lúpulo, malva, melisa, milenrama, orégano, ortiga, pamplina, perejil, romero, rosal silvestre, salvia, trébol blanco, trébol rojo, tusilago, valeriana...
      *Puedes consultar aquí nuestro listado de verduras aptas para cobayas con sus propiedades y valores nutricionales.
      Puedes consultar aquí nuestro listado de frutas aptas para cobayas con sus propiedades y valores nutricionales.
      Puedes consultar aquí nuestro listado de plantas aptas para cobayas con sus propiedades y contraindicaciones.
    • Durante el embarazo es recomendable añadir abundante heno de alfalfa al heno de hierbas/gramíneas que suele consumir habitualmente la madre, pues los henos de planta leguminosa como la alfalfa son más ricos en calcio y proteína que los henos de hierbas/gramíneas. Este aporte extra de calcio y proteína es importante para cubrir los requerimientos de su cuerpo durante el embarazo, para que las crías se desarrollen correctamente y así evitar múltiples problemas y complicaciones.
    • Es muy importante aumentar el aporte de calcio en la alimentación para evitar la hipocalcemia. Esto se puede hacer incluyendo en la dieta de la hembra gestante henos de plantas leguminosas como la alfalfa, verduras ricas en calcio* (espinaca, kale, acelga, rúcula...) y cambiando a un pienso de cobaya para crías y embarazadas.
      *Puedes consultar aquí nuestro listado de verduras aptas para cobayas con sus valores nutricionales (azúcar, calcio, fósforo, magnesio...).
    • En las últimas 4 semanas de embarazo, es recomendable darle a la madre un poco más de fruta, ya que su contenido en fructosa (que es un tipo de azúcar) contribuye a reducir el riesgo de toxemia.
      *Puedes consultar aquí nuestro listado de frutas aptas para cobayas con sus valores nutricionales (azúcar, calcio, fósforo, magnesio...).
    • Durante el embarazo también se incrementa el requerimiento diario de vitamina C de la hembra (mínimo de 10mg por kilo de peso al día y máximo de 30mg por kilo de peso al día), por lo que es recomendable aumentar la presencia de verduras y frutas ricas en esta vitamina en sus ensaladas, así como cambiar a un pienso de cobaya para crías y embarazadas.
    • No es imprescindible suplementar la vitamina C si la cobaya está recibiendo el aporte diario necesario (el cual se puede calcular con las indicaciones mencionadas en el punto anterior), ya que recordemos que una suprasuplementación tampoco es saludable. Sin embargo, si tu veterinario/a especialista en animales exóticos lo considera recomendable, puedes optar por un suplemento de vitamina C como el de la gama OXBOW NATURAL SCIENCE, el cual tiene forma de galleta de heno y garantiza que la cobaya ingiera totalmente la suplementación (a diferencia de los suplementos líquidos).
    • Hacia el final del embarazo (últimas 2 semanas), se le pueden administrar a la hembra hojas de frambueso en pequeñas cantidades, las cuales facilitan el parto y la recuperación posparto al mismo tiempo que aumentan la producción de leche materna. Es importante inicidir en que las hojas de frambueso no deben darse en exceso, ya que también pueden provocar un aborto (en la primera mitad del embarazo), desencadenar un parto prematuro (en la segunda mitad del embarazo) o contribuir al estreñimiento.
Claves de la alimentación de la cobaya embarazada
  • Peso y ejercicio físico:
    • Se debe pesar la hembra cada semana (al igual que a cualquier otra cobaya esté o no embarazada) para asegurarse de que gana peso de forma progresiva y regular.
    • Hay que evitar sobrealimentarla o alimentarla de forma desequilibrada o con alimentos de mala calidad para prevenir un posible sobrepeso o carencia nutricional.
    • Conforme el embarazo vaya avanzando, será más difícil para la hembra moverse y se volverá muy sedentaria, lo cual implica un mayor riesgo de padecer toxemia (más información en ¿Qué complicaciones pueden darse en el embarazo?). Para reducir este riesgo es importantante una buena alimentación e incentivar su movimiento en lugar de restringírselo por estar embarazada, pues una cobaya encinta necesita moverse para mantenerse saludable al igual que cualquier otra cobaya no gestante. Es por esto que resulta vital proporcionarle un recinto espacioso y con los elementos de los que hace uso distribuidos para incentivar la actividad física.
  • Manipulación:
    • No se debe tomar/agarrar la cobaya embarazada si no es estrictamente necesario para evitarle cualquier tipo de estrés, y es especialmente importante sostenerla del modo correcto (para más información sobre cómo alzar y sostener correctamente una cobaya, haz clic aquí) para no dañar las crías (aunque cabe señalar que todas las cobayas se deberían sostener de este modo para evitar causarles daño, pero es aún más importante en el caso de las embarazadas). Aplicar presión de cualquier tipo en el abdomen de una cobaya embarazada puede provocar un aborto.
    • Tampoco se debe bañar a las cobayas embarazadas, y es mejor reducir lo máximo posible los cortes de uñas, las limpiezas o cortes de pelo; eso sí, sin descuidar las necesidades del animal.
  • Complicaciones: Durante todo el embarazo pueden darse complicaciones de gravedad que pueden llegar a poner en riesgo la vida de la madre y las crías, por lo que es primordial estar alerta ante cualquier signo de alarma (sangrado, pérdida de peso, pérdida de apetito/sed, desánimo o falta de energía, sedentarismo...).
    En el apartado ¿Qué complicaciones pueden darse en el embarazo? profundizamos en esta importante cuestión.
Datos clave sobre el embarazo de la cobaya

¿Cómo saber cuándo se acerca el parto de la cobaya?

  • A partir de la séptima semana de embarazo, al palpar ligeramente un poco más arriba de la vulva, se empezará a apreciar en la sínfisis (ver ilustración a continuación) la separación de los huesos pélvicos entre 1-2 cm. Esta separación se produce cuando se acerca el parto, y será la que permita que las crías salgan del útero materno a través de la vía vaginal durante el alumbramiento. Cuanto más se separen los huesos pélvicos, más cercano estará el parto.. Es importante no toquetear, apretar o agobiar a la madre de ningún modo, por lo que es mejor no palpar la zona pélvica y dejar que sea el/la veterinario/a especialista en animales exóticos quien haga lo seguro y estrictamente necesario.
  • A partir de esta misma semana de gestación, las crías representarán aproximadamente la mitad del peso de la madre y se podrá ver cómo se mueven bajo su piel.
Ubicación de la sínfisis entre los huesos pélvicos

¿Qué complicaciones pueden darse en el embarazo de la cobaya?

Las complicaciones son más comunes en los últimos 7-10 días de embarazo y en el posparto, pero pueden darse en cualquier momento desde el inicio de la gestación. No hay que bajar la guardia tras el parto porque el riesgo de que se produzcan problemas sigue siendo muy elevado.
Se pueden prevenir en gran medida evitando el embarazo en cobayas con algún factor de riesgo
(más información en CONTRAINDICACIONES Y RIESGOS), así como con un alojamiento, alimentación, manejo y cuidado adecuados a sus necesidades (más información en ¿Qué necesidades, alimentación y cuidados requiere una cobaya embarazada?) y con el pertinente seguimiento de la gestación por parte de un/a veterinario/a especialista en animales exóticos.
A continuación, mencionamos las más comunes:

  • Toxemia:
    • Es bastante común durante el embarazo y el posparto debido a la cría irresponsable, y es por ello que insistimos en la importancia de no hacer criar a edades inapropiadas o con condiciones físicas de riesgo, así como en la importancia de proporcionar una alimentación, alojamiento, manejo y cuidado adaptados a los requerimientos del embarazo.
    • Se produce cuando las crías consumen más energía de la que el cuerpo de su madre puede proporcionarles debido a sus malas condiciones físicas o deficiencias nutricionales.
    • El riesgo de que se desarrolle este problema se incrementa cuando existen factores de riesgo, cuando hay estrés en el entorno, por falta de ejercicio físico, por una mala alimentación o pérdida de apetito (debida a otras complicaciones o problemas de salud), bajos niveles de glucosa en sangre...
    • Los síntomas y consecuencias de este problema de salud pueden ser el desánimo o falta de energía, pérdida del apetito y/o sed, espasmos musculares, falta de coordinación o torpeza, coma, muerte...
    • Sin embargo, se trata de un problema que también puede ser silencioso y provocar la muerte súbida de la cobaya sin sintomatología previa. Es por ello que la cobaya necesita seguimiento veterinario especializado en animales exóticos desde el comienzo del embarazo, para diagnosticar y tratar a tiempo problemas que pueden ser asintomáticos como este.
  • Hipocalcemia:
    • Es muy común en las 1-2 semanas anteriores y posteriores al parto debido a la cría irresponsable, y es por ello que insistimos en la importancia de no hacer criar a edades inapropiadas o con condiciones físicas de riesgo, así como en la importancia de proporcionar una alimentación, alojamiento, manejo y cuidado adaptados a los requerimientos del embarazo.
    • Se produce en cobayas embarazadas con sobrepeso o infrapeso, en cobayas que sufren estrés durante el embarazo, cuando una cobaya ha dado a luz varias veces seguidas o cuando su alimentación durante la gestación no es lo suficientemente rica en calcio; de ahí la importancia de incluir en la dieta el heno de alfalfa, cambiar a un pienso para cobayas jóvenes o embarazadas e incluir verduras ricas en calcio en sus ensaladas.
    • Los síntomas y consecuencias de este problema de salud pueden ser deshidratación, desánimo o falta de energía, pérdida del apetito y/o sed, espasmos musculares, convulsiones, muerte...
    • Sin embargo, se trata de un problema que también puede ser silencioso y provocar la muerte súbida de la cobaya sin sintomatología previa. Es por ello que la cobaya necesita seguimiento veterinario especializado en animales exóticos desde el comienzo del embarazo, para diagnosticar y tratar a tiempo problemas que pueden ser asintomáticos como este.

Otras complicaciones posibles son el aborto espontáneo, parto prematuro, parto prolongado (la madre no logra dar a luz, por lo que se hace necesaria la intervención quirúrgica -cesárea-), desgarros, prolapso uterino, infección puerperal...
Es importante incidir en que estos no son los únicos problemas posibles, sino que existen muchos más. De nuevo, incidimos en la gran importancia de dar seguimiento del embarazo, parto y posparto de la cobaya por parte de un/a veterinario/a especialista en animales exóticos.
No hagas criar a tus cobayas si no puedes o no quieres proporcionar un seguimiento del embarazo por parte de un/a veterinario/a especialista en animales exóticos, ya que de hacerlo, estarías poniendo en riesgo la salud y vida de la madre y las crías.

Parto

¿Cómo prepararse para el parto de la cobaya en casa?

Un parto casero solo es viable y seguro si un/a veterinario/a especialista en animales exóticos ha determinado que es factible tras hacer los controles pertinentes a la cobaya embarazada. Incluso en este caso, siguen existiendo una serie de riesgos, aunque menos probables.
Si tu veterinario/a especialista en animales exóticos ha considerado recomendable que la cobaya dé a luz en casa, ten preparados y a tu alcance los siguientes elementos:

  • El número de teléfono de urgencias de la clínica de exóticos para llamar en caso de emergencia.
  • Una forma de transporte para desplazarse rápidamente a la clínica de exóticos si se produce cualquier complicación.
  • Toallas de algodón limpias por si alguna de las crías tiene un problema y hay que tomarla/agarrarla (esto no debe hacerse directamente con las manos).
  • Papilla para cobayas como Oxbow Critical Care o Supreme Recovery y jeringa de alimentación por si hay que alimentar manualmente a la madre o a alguna de las crías.
  • Disponer en el recinto de la cobaya un refugio o guarida donde pueda resguardarse, ya que prefieren dar a luz en un lugar tranquilo y en intimidad, por lo que de este modo se reduce el estrés de la madre facilitando así el alumbramiento.
  • Es importante que la temperatura ambiente a la hora del parto esté entre 18-24ºC, ya que una temperatura demasiado baja o demasiado elevada podría contribuir al agotamiento o fallecimiento de la madre durante el parto y en el caso de las crías a problemas de salud e incluso la muerte.
  • No es necesario apartar a las otras hembras con las que vive (si se llevan bien), ya que pueden animar a la madre durante el parto y ayudarle con las crías. Los machos deben haberse separado en un recinto aparte antes de los 50 días de embarazo.
Preparación para el parto de la cobaya en casa

¿Cómo es el parto de la cobaya?

A partir de los 60 días de gestación se recomienda revisar a la cobaya embarazada cada 2-3 horas para ver si ha comenzado el parto y así poder vigilar todo el proceso e intervenir de ser necesario.
Es común que las cobayas den a luz de día en lugar de noche y, durante el trabajo de parto:

  • La madre da un grito justo cuando comienza el alumbramiento.
  • La madre tarda unos 5 minutos en dar a luz cada cría.
  • La madre suele hacer un gesto que puede parecer de hipo o náusea cuando tiene una contracción.
  • La madre se agacha reiteradamente bajando la cabeza a su zona genital.
  • Cada cría nace con su propio saco amniótico y es la madre quien lo retira y se lo come. Esto lo hace ya que forma parte de su instinto natural para evitar que posibles depredadores la localicen a ella y sus crías por el rastro que supone el olor.
  • Las crías nacen completamente desarrolladas, con pelo, los ojos abiertos y siendo capaces de caminar y corretear (son uno de los animales que nacen más desarrollados). Esta es una ventaja evolutiva para evitar ser vulnerables frente a depredadores.
  • El peso de cada una de las crías debería rondar entre 50 y 100 gramos.
Cobaya retirando el saco amniótico durante el parto

¿Qué debemos y no debemos hacer durante el parto de la cobaya?

Durante el parto, es imprescindible que cumplamos con las siguientes pautas de seguridad para evitar complicaciones que pongan en riesgo la salud y vida de la madre y las crías:

  • Bajo ningún concepto debemos tocar, tomar/agarrar o molestar a la madre durante el parto, así como tampoco tocar/agarrar a las crías, ya que existe riesgo de que al alterar su olor la madre posteriormente las rechace.
  • Únicamente podemos intervenir si es estrictamente necesario ante alguna complicación (más información en ¿Cuáles son los signos de alerta durante el parto de la cobaya?), y debe hacerse con la ayuda de una toalla de algodón limpia en lugar de directamente con las manos.
  • Si nacen varias crías seguidas, es decir, de forma rápida, es probable que a la madre no le dé tiempo a retirar el saco amniótico por si misma a todas las crías.
    En este caso, especialmente si una de las crías tiene el saco sobre la cara, es recomendable ayudar a la madre tomando con una toalla de algodón limpia a la cría en cuestión y retirando (con la propia toalla) el saco con delicadeza, eliminando cualquier fluido de la cara.
    No se deben usar los dedos o las uñas ya que se podría herir accidentalmente a la cobayita.
  • Cuando nacen todas las crías, la hembra expulsará la placenta, la cual la madre también intentará comer pero es recomendable retirar, ya que no es saludable que lo haga. Eso sí, tampoco le va a pasar nada malo por comerla.
  • Comprueba que todas las crías están respirando y se mueven, así como que la madre se interesa por ellas. Algunas madres primerizas, especialmente las más jóvenes, pueden ignorar a sus crías al no despertarse en ellas el instinto maternal. En este caso puedes poner a la madre y bebés juntos en una camita o caseta donde se sientan resguardados y seguros, para ver si así se interesa por ellos.
Cobayas recién nacidas

¿Cuáles son los signos de alerta durante el parto de la cobaya?

Durante el parto pueden producirse muchas complicaciones, y es por ello que es recomendable que sea asistido por un/a veterinario/a especialista en animales exóticos. Si tu veterinario/a especialista en animales exóticos dio visto bueno a que el parto tenga lugar en casa, es imprescindible que vigiles todo el proceso para detectar cualquier anormalidad prontamente.
Si la madre o alguna de las crías manifiesta alguno de los signos de alerta enumerados a continuación, no intervengas y busca asistencia de urgencia por parte de un/a veterinario/a especialista en animales exóticos, ya que en algunos de estos casos es probable que sea necesaria una intervención quirúrgica (cesárea).

  • La madre pasa 15 minutos o más intentando dar a luz una misma cría.
  • El parto demora una hora o más.
  • La madre empieza a manifestar signos de estrés o cansancio extremo.
  • La madre expulsa saliva o espuma por la boca.
  • La madre sangra demasiado (más de una cucharada de sangre).
  • La madre no expulsa la placenta (pueden quedar más crías dentro -vivas o muertas-).
  • Una de las crías se queda atascada en el canal de parto (vagina) o nace de nalgas.
  • Una de las crías no respira o no se mueve.
  • La madre no se interesa por una o más crías.

En el caso de que sea necesario realizar una cesárea debido a alguna complicación, cabe mencionar que las cesáreas en cobayas tienen un bajo porcentaje de supervivencia de las crías y se suelen hacer para salvar la vida de la madre, algo que no siempre se logra. Sin embargo, en algunos casos se consigue salvar tanto a la madre como a las crías.
Una vez más, insistimos en que es IMPRESCINDIBLE tener un/a veterinario/a especialista en animales exóticos cercano/a, ya que las complicaciones en los embarazos, partos y pospartos de las cobayas son MUY FRECUENTES y el índice de mortalidad es MUY ELEVADO.

Cesárea en cobaya incapaz de dar a luz por agotamiento extremo

¿Qué hacer y no hacer después del parto de la cobaya?

Después del parto, si no hay ningún signo de alerta de los mencionados en el punto anterior, se debe dejar sola y tranquila a la madre con sus crías (y con la/s otra/s hembra/s con las que vive, si es el caso) durante al menos dos horas.
No se deben molestar ni manipular si no hay ningún signo de alarma.

Cobaya hembra con sus crías

Posparto y crianza

¿Qué riesgos existen en el posparto de la cobaya?

Es fundamental incidir en que la madre sigue bajo alto riesgo de sufrir complicaciones en su salud durante los 7-10 días siguientes a dar a luz, por lo que debe vigilarse de cerca para detectar cualquier anormalidad, ya que un problema no tratado a tiempo puede resultar mortal.
Algunos ejemplos de problemas comunes en el puerperio de la cobaya son: toxemia, hipocalcemia, que una cría muerta haya quedado en el útero, infección puerperal... Muchas de estas complicaciones también se pueden dar durante el embarazo (más información en ¿Qué complicaciones pueden darse en el embarazo de la cobaya?).
Dado que algunas de estas complicaciones pueden no manifestar sintomatología externa, es imprescindible realizar al menos una revisión completa en un/a veterinario/a especialista en animales exóticos tras el parto. No tiene por qué realizarse de forma inmediata o urgente si todo aparenta dentro de la normalidad, pero sí debe realizarse en los primeros días tras el parto y, cuanto antes, mejor.

¿Qué necesidades, alimentación y cuidados requiere la madre en el posparto?

Durante las tres primeras semanas (21 días) después del parto, se deben tener en cuenta las siguientes necesidades, alimentación y cuidados de la madre:

  • Peso: Es necesario realizar un seguimiento diario del peso de la madre desde el mismo día del parto durante como mínimo tres semanas. De este modo, se podrán detectar variaciones bruscas en el peso que delaten un problema de salud latente.
    A partir de entonces, bastará con pesarla una vez a la semana, al igual que cualquier otra cobaya.
  • Alimentación: La alimentación de la madre en el puerperio debe seguir las siguientes pautas:
    • Se le debe seguir proporcionando la misma alimentación indicada para el embarazo (más información en ¿Qué necesidades, alimentación y cuidados requiere una cobaya embarazada?), es decir: una dieta alta en calcio, alta en vitamina C, alta en proteína y con un poco más de fructosa.
    • A mayores, se deben evitar los vegetales* (verduras, frutas y plantas) que contribuyan a cortar la producción de leche. Algunos de ellos son: abedul, caléndula, espino blanco, estragón, hibisco, hierba de San Juan, hinojo, lavanda, llantén mayor, llantén menor, lúpulo, malva, melisa, milenrama, orégano, pamplina, perejil, rosal silvestre, salvia, trébol blanco, trébol rojo, tusilago, valeriana... *Puedes consultar aquí nuestro listado de verduras aptas para cobayas con sus propiedades y valores nutricionales.
      Puedes consultar aquí nuestro listado de frutas aptas para cobayas con sus propiedades y valores nutricionales.
      Puedes consultar aquí nuestro listado de plantas aptas para cobayas con sus propiedades y contraindicaciones.
    • Se le pueden suministrar pequeñas cantidades de plantas aptas para cobayas y que tengan propiedades beneficiosas para la recuperación posparto y la producción de leche: bolsa de pastor (remite el sangrado), albahaca (estimula la producción de leche), cardo mariano (estimula la producción de leche), frambueso (estimula la producción de leche y ayuda en la recuperación posparto)...

¿Qué necesidades, alimentación y cuidados requieren las crías en el posparto?

Durante las primeras semanas de vida, se deben tener en cuenta las siguientes necesidades, alimentación y cuidados de las crías:

  • Peso:
    • Es necesario realizar un seguimiento diario del peso de cada una de las crías desde el mismo día del parto y durante como mínimo tres semanas. De este modo, se podrán detectar variaciones bruscas en el peso que delaten un problema de salud latente o que alguna de ellas no está comiendo lo suficiente.
    • Durante los tres primeros días de vida, es normal que los bebés cobaya bajen un poco de peso, pero si se ve mucha diferencia de peso entre uno/s y otro/s o que alguno baja bruscamente de peso, se debe consultar con un/a veterinario/a especialista en animales exóticos para evaluar su estado de salud y determinar si es necesaria una alimentación manual con papilla para cobaya usando una jeringa de alimentación.
  • Alimentación:
    • La alimentación de los cachorros se basará en la leche materna durante al menos 21 días (3 semanas), por lo que no deben separarse de su madre en todo ese tiempo. En situaciones excepcionales, se puede extender la lactancia hasta los 28 días (4 semanas), pero esto solo es posible en el caso de la/s cría/s hembra.
    • Los bebés cobaya comenzarán a comer por iniciativa propia alimento sólido (heno, verduras, pienso...) de su madre y compañeras (de haberlas) con apenas unas horas o días de vida.
      Esto puede producirse antes o después dependiendo del ritmo de desarrollo de cada cobaya, ya que no todas se desarrollarán al mismo tiempo al tener cada una su propio ritmo.
    • Las crías no deberían consumir fruta durante los primeros 7-10 días de vida, dado que puede resultar muy ácida para su sistema digestivo.
    • Las cobayas dejan de mamar aproximadamente a los 21 días de edad, es decir, con 3 semanas de vida.
    • Una vez finalizada la lactancia, es recomendable que la alimentación de las crías pase a ser la estándar de una cobaya adulta (más información en ALIMENTACIÓN), pero hasta los 6 meses de edad se les puede proporcionar una dieta un poco más alta en calcio: complementando el heno de hierbas/gramíneas con heno de alfalfa, incluyendo verduras ricas en calcio en sus ensaladas o con un pienso para cobayas menores de 6 meses.

¿Cuándo y cómo debe ser la separación de la madre y las crías?

Al llegar a los 21 días (3 semanas) de vida, se debe sexar correctamente cada una de las crías. Para evitar errores (y sus terribles consecuencias), pide a tu veterinario/a especialista en animales exóticos que sexe a todas las cobayas, ya que en cobayas tan jóvenes los genitales están muy poco desarrollados y es extremadamente fácil confundir machos con hembras.

Una vez sexados, hay que proceder a separar las crías macho de su madre y hermanas para evitar la cría endogámica, es decir, entre parientes. Esto debe ser así ya que las cobayas macho alcanzan la madurez sexual con tan solo 3 semanas de vida y las hembras a las 4 semanas.
Al separar las crías macho, hay que tener en cuenta que, de juntarlas con otro/s macho/s, puede/n ser rechazadas y atacadas por cuestiones de dominancia. En el caso de juntarlas con su padre, estos conflictos pueden producirse igualmente, pues que sean sus hijos no implica que él sea consciente de ello ni mucho menos que los vaya a tratar de forma diferente a cómo trataría cualquier otra cría o cobaya adulta.

Por su parte, la madre debe permanecer separada de cualquier otro macho durante al menos 40-50 días tras el parto (lo que se conoce como periodo de cuarentena) para evitar intentos de monta y que se vuelva a quedar embarazada, lo cual es sumamente peligroso para su salud y vida. Por cuestiones de ética y seguridad, recomendamos que no juntes a una cobaya hembra con un macho no castrado si ella no está esterilizada.

Es SUMAMENTE IMPORTANTE respetar las combinaciones de sexos seguras a la hora de diseñar la convivencia entre cobayas, pues solo de ese modo se evitarán problemas MUY GRAVES como la cría descontrolada, la cría endogámica, malformaciones, parálisis, abortos, muertes...